Los cuadernos personales del físico Enrique Gaviola, una figura clave de la ciencia argentina, fueron hallados en un archivo familiar en Córdoba. En ellos se registran observaciones, reflexiones y bocetos sobre sus investigaciones en óptica y física teórica.
El material había permanecido guardado durante más de 60 años. Ahora será digitalizado y donado al Instituto Balseiro, donde Gaviola dejó una huella profunda como docente y mentor.
“Es emocionante leer su letra, sus dudas, sus entusiasmos. Es la mente de un genio en acción”, dijo uno de los investigadores encargados de analizar los escritos.