El celular se volvió una extensión del cuerpo. Lo consultamos al despertar, durante las comidas y antes de dormir. Pero detrás de esa conexión constante, especialistas advierten sobre un fenómeno cada vez más visible: la ansiedad digital.
Según un estudio de la Universidad de Buenos Aires, el 68% de los jóvenes reconoce sentir angustia cuando no puede revisar su teléfono por más de una hora. La sobreexposición a notificaciones, mensajes y redes afecta la concentración, el descanso y la salud mental.
“Estamos hiperconectados, pero más desconectados de nosotros mismos”, explica la psicóloga Laura Nieto. Algunos centros terapéuticos ya ofrecen talleres de “detox digital” para ayudar a las personas a recuperar el equilibrio entre lo online y lo real.